Sheinbaum rechaza solicitud de audiencia de Grecia Quiroz. AL GRANO. Por Jesús López Segura

Arguye que “podría ser candidata”, cuando, se dice, recibe a todos los precandidatos de Morena
Grecia Quiroz, alcaldesa de Uruapan y viuda de Carlos Manzo, tuvo que presentarse personalmente en la Fiscalía General de la República para pedir que la Federación atraiga la investigación del magnicidio de su esposo.
No está pidiendo una candidatura ni un favor político. Está exigiendo que investiguen el asesinato de su marido. Y, a diez meses del crimen, tiene que peregrinar hasta la FGR porque ya no confía en quienes deberían garantizarle justicia en Michoacán.
No acudió, pues, a pedir una candidatura. No fue a reclamar una posición política. Fue a pedir algo mucho más elemental: que investiguen quién mandó matar a su marido y quiénes se hacen de la vista gorda ante un magnicidio que ha indignado al país y al mundo entero.
Y aquí aparece el detalle que vuelve todavía más incómoda la historia.
Claudia Sheinbaum reconoció que Grecia Quiroz le ha solicitado una reunión, pero decidió no recibirla en Palacio Nacional porque, según explicó, ya se acercan los tiempos electorales de 2027 y no quiere reunirse con quienes pudieran aspirar a una candidatura, y ello a pesar de que ha trascendido que está recibiendo a todos los precandidatos de Morena, precisamente en Palacio Nacional.
La explicación puede sonar institucional. El problema es que Grecia Quiroz no acudía a Palacio como aspirante a gobernadora, sino como alcaldesa y, sobre todo, como viuda de un hombre asesinado.
Ella misma se encargó de aclararlo: su eventual candidatura no está definida y sus gestiones ante la Presidenta tienen que ver con asuntos de Uruapan y con su condición de víctima indirecta.
De modo que resulta difícil no advertir cierto desprecio —cuando menos velado— en el desaire presidencial, exactamente el mismo desprecio con el que Sheinbaum ignoró los continuos llamados de Carlos Manzo cuando peligraba su vida.
La paradoja es brutal: la Presidenta dice que no puede recibir a la viuda porque podría ser candidata, pero sí puede permitir que una viuda tenga que peregrinar hasta la FGR para pedir justicia. Porque antes que alcaldesa, antes que eventual candidata y antes que cualquier etiqueta partidista, Grecia Quiroz es una mujer que perdió a su esposo violentamente y una madre que tiene hijos que cuidar.
La Federación puede decidir si atrae o no el caso. Pero si decide no hacerlo, tendrá que explicar por qué. Igual debería explicar por qué fomenta un acoso legislativo contra el Movimiento del Sombrero.
Porque cuando una viuda toca la puerta del poder para pedir justicia y el poder le responde que no puede recibirla porque quizá algún día sea candidata, el mensaje político resulta escalofriante.
Y después todavía preguntarán por qué la gente desconfía de las instituciones.





