Explica Higinio Martínez su asistencia a un evento sindical. AL GRANO. Por Jesús López Segura

Deplora el senador mexiquense que una fotografía sea manejada como “prueba de deslealtad”
El presidente de la Cámara de Senadores, Higinio Martínez Miranda, respondió en sus redes sociales a los señalamientos surgidos por su asistencia a un acto sindical en Ixtapaluca, donde coincidió con legisladores, dirigentes y empresarios de distintas filiaciones políticas. Su argumento central es sencillo: acudió como invitado, no como integrante de la organización convocante, y su presencia no implicó adhesión alguna a sus posiciones ni alteración de sus lealtades partidistas:
“Al respecto solo comento lo siguiente:
Fui invitado por una organización sindical a un evento con 10 mil mexiquenses. En mi estado, donde soy Senador de la República, acepté la invitación sin ser parte de esa organización sindical. Al acto acudieron diputados federales, senadores, alcaldes, empresarios y dirigentes sindicales”.
Con énfasis en sus 51 años de trayectoria política, Higinio Martínez reivindica los principios de congruencia, disciplina y, sobre todo, lealtad. Rechaza que una fotografía con un senador panista y un dirigente sindical pueda interpretarse como evidencia de una ruptura con Morena, con la Cuarta Transformación o con la presidenta Claudia Sheinbaum.
La reflexión resulta pertinente porque exhibe una de las deformaciones más curiosas de la política contemporánea: convertir una fotografía en manifiesto ideológico y una coincidencia protocolaria en prueba de traición. En el Senado, recuerda el legislador, las relaciones institucionales obligan a convivir cotidianamente con representantes de todas las fuerzas políticas. Si cada imagen fuera un acto de adhesión, la política mexicana tendría que gobernarse por álbumes fotográficos y no por decisiones.
Además de una reflexión, el mensaje se erige como una reivindicación de la trayectoria frente a quienes parecen medir la lealtad política con el rigor de un detector de imágenes. Y concluye con una definición inequívoca: su compromiso electoral seguirá orientado a que Morena conserve la hegemonía en el Estado de México, tanto en los distritos como en los 125 municipios.
En suma, el senador Martínez Miranda sostiene que una fotografía puede registrar una coincidencia, pero no necesariamente una convicción. La verdadera lealtad política, sugiere, debería juzgarse por la trayectoria, las decisiones y los resultados, no por quién aparece circunstancialmente a su lado frente a una cámara.
No es la primera vez -y seguramente no será la última-, en que los obsesivos del morenismo salvaje reprochen a Higinio Martínez su apertura al diálogo y a la convivencia pacífica con la oposición, madurez política que no riñe en absoluto con su disposición más firme a trabajar por los principios del movimiento que fundó, junto con AMLO, y a los que dedica su vida por entero.
Es importante resaltar esto, porque el radicalismo de los duros, su proclividad a tratar a los adversarios como enemigos, arrastra la voluntad popular hacia el famoso movimiento pendular que, paradójicamente, favorece a la extrema derecha.





