sábado, abril 13

No se hagan bolas. El bueno es Adán López. LA VERSIÓN NO OFICIAL. Por Jesús López Segura

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Se acelera Monreal. Se presenta a sí mismo como ambicioso y traidor, en vez de abocarse a construir una imagen de líder

Todos nos hemos ido con la finta de que don Andrés Manuel, a quien nadie en su sano juicio podría regatearle que se trata de un auténtico monstruo de la política, anda apapachando a Claudia Sheinbaum porque la quiere ungir, desde ahora, como su delfina. Nada más lejos de la verdad. Sólo alguien muy ingenuo expondría a su verdadero gallo (en este caso gallina) a que la masacren con tanta anticipación.

A mi modesto parecer, preocupado seriamente don Andrés por el proceso de revocación del mandato, lo que hace este maestro de la política con el nada discreto cachondeo a la jefa de Gobierno, es tratar de recuperar la hegemonía en la joya morenista de la corona, perdida estrepitosamente en la pasada elección intermedia, situación agravada por la tragedia de la Línea 12 que no se podrá superar jamás sin ofrecer la cabeza de al menos uno de los 3 evidentes responsables: Claudia, Slim o Marcelo.

Tal vez por eso se ve tan tranquilo y hasta feliz el Presidente. La tragedia de la Línea 12 le permitió quitarse de encima a dos incondicionales muy acelerados que, en vez de abocarse a lo suyo, andan echando sus pulgas, a destiempo, en petates que lo incomodan.

El tercer acelerado, sobre el que el mandatario no puede tener control -y al parecer ni el propio Monreal parece tener control de sí mismo-, ha desperdiciado la enorme oportunidad que le da su privilegiado puesto de machuchón en el Senado, desde donde podría haber construido un liderazgo propio, por ejemplo oponiéndose a la militarización plena de la Guardia Nacional -despropósito en el que está empecinado el mandatario- o a que se respeten los acuerdos con Bacanora Lithium para una auténtica nacionalización de ese mineral estratégico que don Andrés no se atrevió a proclamar, aunque ande insinuándolo en auténticas fake news.

El discurso nacionalista para evitar la plena militarización de la vida nacional o para expropiar, sin medias tintas, el litio, podría ser tan apoteósico que muchos de los enemigos priistas de don Andrés (y hasta algunos panistas), junto con las facciones verdaderamente progresistas de Morena y muchísimo indecisos, lo harían suyo.

Monreal aclararía que él no traiciona al mandatario pero que la división de poderes debe ser, en plena 4té, una realidad más allá de la retórica. Que lo respeta y lo apoya, pero que de plano en estos dos puntos está en desacuerdo. ¡Y que para eso hay división efectiva de poderes en la 4té…bla, bla, bla!

¿Quién podría regatearle a Monreal, político perfectamente capaz de confeccionar ese tipo de discursos, su irrupción como presunto salvador de la Patria?

Pero el senador, a todas luces, está muy mal asesorado.

PD: Olvidé decir por qué considero que el verdadero delfín es el ex gobernador de Tabasco y nuevo secretario de Gobernación -ese sí de veras, no como Olguita “La Florero”-. Es obvio para cualquiera que don Andrés Manuel López Obrador, un hombre honrado de indudables buenas intenciones, está ya tan metido en su papel de autoproclamado héroe nacional de la talla de los Hidalgo, Juárez y Madero, que sólo puede tenerle confianza real para continuar semejante hazaña, a un clon suyo. ¿No cree usted?

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