martes, mayo 21

Marcelo se disciplina finalmente. LA VERSIÓN NO OFICIAL. Por Jesús López Segura

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“Claudia es un caramelo”, dice AMLO mientras acaba de sentar las bases para su maximato

Finalmente el Presidente López Obrador terminó de poner claramente las cartas sobre la mesa. Clarísimamente, podría decirse. Va por el maximato. No tuvo empacho en humillar a quien había entregado un supuesto “bastón de mando” que resultó de juguete, de mentiritas, “de caramelo” como dijo burlonamente el excomandante Borolas.

No le respetó a la mandona frustrada ni la más mínima autoridad de designar a su sucesor en la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México. Ya no digamos en el nombramiento de los abanderados en Chiapas, Tabasco, Puebla y otras tantas entidades donde AMLO se guardó muy bien de barajar la “paridad de género” para imponer a sus incondicionales, ignorando por completo a una precandidata presidencial desprovista de cualquier remedo de autoridad, al tiempo que declara a un reportero: Claudia es excepcional… Imagínate, es mejor que yo… ¿Qué más puedo decir?”Sheinbaum y AMLO

Con el control político en prácticamente todos los estado de la República y la lealtad absoluta de las fuerzas armadas; con la devoción de millones de fanáticos a los que mareó durante todo el sexenio con sus diatribas contra los “reaccionarios y conservadores” y a los que Clara Brugada trata desde ahora de convencer para que lo nombren “líder moral” o “presidente vitalicio”, ¿quién puede albergar alguna duda de que la doctora Sheinbaum está siendo utilizada por AMLO como un ardid para burlar la legislación que le impide figurar él mismo en la boleta?

Fue Marcelo Ebrard, como Jefe de Gobierno en 2009, quien le hizo manita de puerco a Rafael Ponfilio Acosta Ángeles, conocido mediáticamente como “Juanito“, para convencerlo de cederle el poder a Clarita, conforme a la exigencia de AMLO, furioso porque su títere había decidido rebelarse en cuanto saboreó las mieles del poder, como lo relata Raúl Cremaux:Juanito, AMLO y Clara Brugada

“Vino la elección y Rafael Acosta, con su tiara tricolor en su morena frente, alzó sus brazos, tan alto como pudo al saberse triunfador. Él había ganado cobijado por el PRD, sobre todo por AMLO, pero ya no quería (¡qué caray!) entregar el trono a nadie. Varias veces le torcieron el brazo a Juanito y varias veces él se negó. Le gustaron las mieles del dinero y del poder”.

AMLO se puso furioso. A Juanito le llovieron las mentadas y las amenazas. Marcelo Ebrard, entonces jefe de Gobierno de la CDMX, manda llamar a Juanito. Lo amedrenta, lo sobaja, lo llama “ser inferior” y le suelta una amenaza así de grandota. El 28 de noviembre de 2009, Juanito, cabizbajo, acongojado, presentó su renuncia al cargo de jefe delegacional en favor de Clara Brugada“.

Esta vez la operación fraudulenta tuvo como protagonistas a la misma Brugada y a Omar GarcíaJuanfuch” en el papel de Juanito, cediendo el poder que las encuestas y la portadora del presunto bastón de mando le habían otorgado.García Harfuch y Clara Brugada

¿Tiene el bastón de mando Claudia?

Para mí, sí, por eso hablé con ella, responde Marcelo Ebrard en la conferencia de prensa de esta mañana, en la que anunció que se queda en Morena, que ya habló con ella y llegó a un “entendimiento político”, no a un pacto, para que se le respete dentro del movimiento en el nivel de su representación de segundo lugar, haciendo gala de una ingenuidad tan difícil de creer que más bien parece una coartada para justificar, ante sus cada vez más escasos seguidores, su contradicción de permanecer en un movimiento del que se queja amargamente ha traicionado, en la práctica, los principios democráticos más elementales que dice defender.

Agradeció a otros partidos que hayan hablado bien de él, pero jura que no cambiará de opción política, sino que se quedará a luchar por alcanzar, como prometió, el siguiente nivel de la cuarta transformación, en donde “ciertas prácticas no deben existir”, insinuando que formará parte de una especie de “corriente crítica interna”, al más puro estilo de la Dictadura Perfecta priista.Ebrard todo va a estar bien

En resumidas cuentas, tratando de disimular con una retórica megalomaníaca su evidente oportunismo político, Marcelo considera a Morena más importante que a México. Él se queda en las filas no “del camino de México”, que clama por una auténtica democracia sino en las del nuevo partido hegemónico que nos llevará otros 30 años desterrar, gracias a un pusilánime, aunque grandilocuente líder de papel que se dejó intimidar tan pronto como el único mandón de Morena, le habló fuerte. Le pasó exactamente lo mismo que a Monreal. Lo dicho, M&M.

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