
Cartelera oficial de la 36ª edición del Festival Internacional 2026
Por Cony Citalán
Durante 36 años, el Festival Internacional de Arte y Cultura Quimera ha construido en Metepec una historia ligada al arte, la cultura y, sobre todo, al encuentro. Este 2026, esa tradición se renueva con una propuesta que invita a mirar la ciudad desde otra perspectiva: como un escenario abierto donde la creación puede aparecer en cualquier esquina.
La edición de este año tiene como protagonistas a siete seres provenientes de otras dimensiones, personajes que llegan para despertar las distintas disciplinas artísticas y recorrer las calles de Metepec. Su presencia, concebida para la identidad visual del festival, representa una banda extraordinaria cuyos instrumentos evocan diversas expresiones del arte, mientras sus formas, texturas y colores dan vida a un universo marcado por la imaginación.
La propuesta trasciende los escenarios convencionales. Música, danza, teatro, literatura, artes visuales y otras manifestaciones ocuparán distintos espacios de la ciudad, propiciando encuentros entre artistas, creadores, visitantes y habitantes.
Así, Quimera no se limita a suceder en un recinto: se despliega por Metepec y convierte sus espacios cotidianos en puntos de encuentro con el arte. La ciudad se vuelve parte de la experiencia y cada lugar puede transformarse en una oportunidad para crear, compartir y celebrar.
A lo largo de más de tres décadas, el festival ha reunido expresiones artísticas y culturales provenientes de distintos lugares, consolidándose como uno de los encuentros culturales de referencia en el Estado de México. Ahora, en su edición 36, retoma esa historia para llevarla a nuevos territorios y acercarla todavía más a la comunidad.
La invitación de Quimera 2026 es, en esencia, un reto a descubrir. A mirar de nuevo los espacios que forman parte de la vida cotidiana y reconocer en ellos la posibilidad de una experiencia artística. A dejarse sorprender por aquello que aparece donde menos se espera.
Los siete personajes no llegan únicamente para anunciar una nueva edición. Llegan como mensajeros de una idea: que el arte puede habitar la ciudad, encontrarse con su gente y transformar, aunque sea por un instante, la manera en que miramos los lugares que llamamos nuestros.





