sábado, mayo 18

Se desdice AMLO sobre el papel del EMP en el 68. La Versión no oficial. Por Jesús López S.

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¿Usted pensó que después de tantos años de lucha iba a terminar defendiendo al Ejército?, le preguntan

¿Usted pensó que después de tantos años de lucha iba a terminar defendiendo al Ejército? le pregunta Dalila Escobar, de Proceso, al Presidente López Obrador, quien como respuesta platica por enésima vez la historia del asesinato de Francisco I. Madero y José María Pino Suárez, en el golpe de Estado de Victoriano Huerta, solo para recordar que el único gobernador que se rebeló fue el de Coahuila, Venustiano Carranza, y que así surgió el actual Ejército mexicano. Así es que sí, dijo orgulloso AMLO, “sí, sí defiendo al Ejército.

Minutos más tarde, el reportero Iván Saldaña, de El Heraldo de México, insiste en el tema del militarismo recalcitrante de don Andrés:

P- “El Comité del 68 que, pues, ha sido una organización de lucha durante más de cinco décadas, dice que no fue el Estado Mayor sino el Ejército. También sostiene que la intención de este gobierno, en un comunicado que desplegaron, es proteger al poder militar, lavarles las manos y mantenerlos en total impunidad. Acusan que se quiere poner punto final a las exigencias de la justicia histórica. ¿Qué les responde a ellos?

AMLO– Que no, no es eso lo que yo plantee ayer. Yo lo que dije es lo que acabo de comentar, de que el Ejército actúa eh… cumpliendo órdenes del Presidente y que la responsabilidad mayor la tiene el comandante supremo de las Fuerzas Armadas, en ese caso, porque ni siquiera hay que suponerlo, Gustavo Díaz Ordaz se responsabilizó. Gustavo Díaz Ordaz   

Esto no quiere decir que no haya intervenido el Ejército y que intervino también el Estado Mayor Presidencial.

P- Ellos sostienen que el genocidio continúa en la impunidad. ¿Usted comparte esta visión?

AMLO– NO. No. La respeto pero no la comparto.

P- ¿Por qué Presidente? ¿Se ha hecho justicia?

AMLO– Porque nosotros no somos represores, porque nosotros no desaparecemos a nadie ni torturamos ni ordenamos masacres. Somos distintos. Venimos de un movimiento de lucha en favor de causas justas y estamos a favor del pueblo, no eh… estamos eh… a favor de las élites del poder ni económico ni político, y siempre hemos luchado para que triunfe la justicia sobre el poder, siempre.

Yo creo que este… ellos no están de acuerdo con nosotros eh… así es en la democracia, pero eh… yo tengo mi conciencia tranquila”.

Soldados

Soldados acribillaron a civiles en Nuevo Laredo Tamaulipas

El problema es que el mandatario mintió abierta, inequívocamente. Apenas ayer había declarado textualmente que “hay elementos para sostener que en la represión del 2 de octubre del 68, quienes participaron de manera directa fueron miembros del Estado Mayor Presidencial“.

Recordó ayer mismo en La Mañanera que, en su momento, el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas le contó una anécdota de cuando, en 1969, un año después de la represión al movimiento estudiantil, el entonces secretario de la Defensa Nacional, Marcelino García Barragán [abuelo de Omar García Harfuch], visitó al ex presidente Lázaro Cárdenas para contarle, llorando, que en el 68 había participado el Estado Mayor Presidencial y que la culpa se la habían cargado al Ejército, y que también el EMP había tenido injerencia en el supuesto accidente donde explota el avión en el que iba Carlos Madrazo.

Para rematar, AMLO afirmaba ayer que había una realidad dentro de las fuerzas armadas: que el EMP era un cuerpo de élite, como los fifís del Ejército, que tenía un poder al grado de que tenían prácticamente secuestrado al Presidente. De ahí que tomó la decisión al inicio de su administración de extinguir a ese cuerpo formado por 8 mil efectivos. Y los mandos no lo tomaron a mal, concluyó.

A pregunta sobre la responsabilidad no de los militares en su conjunto, sino del EMP, el mandatario federal aprovechó la fecha del 2 de octubre para reivindicar la lealtad del Ejército con el pueblo y las instituciones, así como para anunciar que antes de que termine su mandato insistirá en enviar una nueva reforma al Congreso para que la Guardia Nacional pase a ser parte de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), después del revés de la Suprema Corte que, hace unos meses, dio marcha atrás a esa transferencia.AMLO y la Guardia Nacional

Hizo un recuento de la labor de las fuerzas armadas en su administración, en los más diversos campos como la construcción de aeropuertos, de trenes, de sucursales bancarias, de instalaciones para la Guardia Nacional y su intervención directa en aduanas, líneas aéreas y un sinnúmero de funciones que antes les eran completamente ajenas.

Y nadie duda de que la reconversión que ha logrado el Presidente en las funciones de las fuerzas armadas ha sido muy exitosa, porque en vez de tener a los soldados y sus mandos recluidos en sus cuarteles, rascándose los… perdón, en espera de intervenir en el auxilio de la población en situaciones de desastre, por ejemplo, los ha puesto a trabajar en forma extraordinariamente productiva. Nadie puede criticar ese gran acierto que aquí, en Notiguía, hemos denominado “la reconversión de las fuerzas armadas“.

Lo único que los luchadores del 68 y la mitad del pueblo de México le reclamamos al mandatario, es su obsesión, incomprensible y absurda, de militarizar la Seguridad Pública, a pesar de los pésimos resultados, a un escaso año de finalizar su gestión.

Cuando los soldados son convocados para ayudar a la población civil en situaciones de desastre, por ejemplo, o para construir obras benéficas para el país, su labor es tan encomiable y oportuna que por eso son calificados tan bien en las encuestas. Pero cuando se les envía a enfrentar a la delincuencia y, para colmo, maniatados (por la ridícula consigna de “abrazos y no balazos”) lo único que se logra es convertirlos en el hazmerreír de delincuentes que se burlan de ellos y los escupen en la cara, o bien retirarse del lugar en espera de que sean llamados en otras áreas, para que los criminales regresen a hacer enteramente de las suyas extorsionando, violando y matando a comunidades y pueblos enteros.Guardia Nacional

Pero ni AMLO, ni sus ejércitos de lambiscones, entienden que la aprobación de la ciudadanía a las fuerzas armadas, se deriva de sus labores de apoyo a la sociedad, no de su pobre y contradictoria actuación en materia de Seguridad. Es evidentísimo, pero ellos, con AMLO a la cabeza, se niegan a admitirlo, lo que podría estar revelando que las motivaciones para mantener a 120 mil guardias nacionales que nadie ve porque están recluidos en los casi 300 cuarteles de los 500 que planea construir, podrían estar destinados a otras tareas en el futuro inmediato, muy diferentes a las oficialmente proclamadas.

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