martes, julio 7

La UAEMéx destaca al campo y la conservación del suelo como pilares del desarrollo sostenible

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Fortalecer las comunidades rurales y proteger el campo, acciones clave para la seguridad alimentaria, la biodiversidad y la resiliencia climática

Por Cony Citalán

Toluca, Estado de México; 7 de julio de 2026.- El desarrollo de las comunidades rurales y la conservación del suelo son factores estratégicos para garantizar la producción de alimentos, proteger la biodiversidad y enfrentar los efectos del cambio climático, coincidieron especialistas de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), en el marco del Día Mundial del Desarrollo Rural y del Día Internacional de la Conservación del Suelo.

Carlos Manuel Arriaga Jordán, investigador del Instituto de Ciencias Agropecuarias y Rurales (ICAR), señaló que el desarrollo rural debe entenderse como un proceso integral que busca mejorar la calidad de vida de las comunidades, al reconocer que el campo no solo produce alimentos, sino que también resguarda los recursos naturales, los saberes tradicionales y el patrimonio cultural.

Indicó que, tras décadas en las que el crecimiento urbano relegó al medio rural, hoy resulta indispensable reconocer la interdependencia entre ambos espacios y valorar el papel de quienes conservan los bosques, abastecen de agua a las ciudades y sostienen la producción alimentaria.

Destacó que el ICAR impulsa esta visión mediante la Maestría en Agroindustria Rural, Desarrollo Territorial y Turismo Agroalimentario, así como proyectos de investigación sobre agroecología, sistemas agroalimentarios, conservación forestal, cambio climático, producción campesina y desarrollo territorial, con el propósito de formar especialistas que contribuyan al bienestar de las comunidades rurales.

Por su parte, Salvador Adame Martínez, investigador de la Facultad de Planeación Urbana y Regional, advirtió que la degradación del suelo constituye uno de los principales desafíos ambientales, ya que este recurso sustenta la producción agrícola, regula el ciclo del agua, almacena carbono y mantiene el equilibrio de los ecosistemas.

Explicó que en México la erosión hídrica afecta principalmente las zonas montañosas, reduce la productividad agrícola y favorece el azolvamiento de ríos y presas, mientras que el crecimiento urbano desordenado disminuye la superficie destinada a la producción de alimentos y la recarga de acuíferos.

Añadió que prácticas como la rotación de cultivos, el uso de materia orgánica, las terrazas agrícolas, la reforestación y una mayor educación ambiental son fundamentales para conservar este recurso y fortalecer la resiliencia frente al cambio climático.

Ambos especialistas coincidieron en que la UAEMéx contribuye a estos retos mediante la formación de profesionales y el desarrollo de investigaciones interdisciplinarias orientadas al manejo sustentable del territorio, con el propósito de impulsar comunidades rurales más prósperas y un desarrollo sostenible para las generaciones presentes y futuras.

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