miércoles, abril 22

Eruviel lleva el escándalo de su matrimonio al conveniente terreno de “lo privado”

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¿Quién duda del ambiente tóxico que generó como gobernador en el Estado de México?

La escena es digna de un manual no escrito del poder a la mexicana: primero la denuncia pública, cruda, sin barniz; después, el súbito llamado al “diálogo respetuoso” que intenta bajar el volumen… pero no necesariamente aclarar el fondo.

Por un lado, María Irene Dipp Walther rompe el silencio y acusa a Eruviel Ávila Villegas —senador, exgobernador, diputado, es decir, figura curtida en las artes del poder— de violencia psicológica y amenazas. No es menor: habla de miedo real, de un entorno que califica como “tóxico” y de la necesidad de proteger a sus hijos incluso a costa de confrontar a un personaje con gran peso político. En un país donde muchas denuncias se ahogan antes de nacer, el solo hecho de exhibir públicamente a alguien con ese historial de poder implica una dosis de valentía, o de desesperación, que no se compra en campaña.

Y es que el señalamiento no ocurre en el vacío. Sobre Eruviel Ávila Villegas —mejor conocido por culpa de Brozo como “El Chapitas“— han pesado polémicas de largo aliento, como las contenidas en el libro del periodista Humberto Padgett —quien, por cierto, fue denunciado por el propio exgobernador— donde se le vincula con prácticas gravísimas junto al fallecido obispo de Ecatepec, Onésimo Cepeda. Acusaciones que, sin necesidad de ser probadas en tribunales para efectos de esta reseña, ayudan a entender por qué el contexto no es precisamente el de un ciudadano cualquiera enfrentando un malentendido doméstico.

Luego viene el giro exprés: en menos de 24 horas, la narrativa cambia de denuncia a conciliación. El poderoso pide resolver “en privado”; la denunciante confirma una “comunicación directa y sin riesgos”. Traducción política: bajemos el escándalo, cuidemos la forma, blindemos lo que se pueda.

Así, “El Señor Ávila” seguirá haciendo de las suyas. Si como gobernador fue perfectamente capaz de generar un ambiente tóxico en toda la entidad mexiquense ¿qué atrocidades podría estar cometiendo, fuera de los reflectores, en el seno familiar?

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